“Los jubilados no son la base del ajuste, esto no es cierto, es un componente más del proceso de reforma. Argentina transita desde hace mucho tiempo por movimientos de ascenso y descenso, por inseguridad y falta de previsibilidad. Frente a este escenario se busca distribuir los esfuerzos en todos los sectores de la economía. El sistema jubilatorio es un punto realmente débil, donde los recursos son escasos y deben distribuirse bajo una idea de sustentabilidad a largo plazo”, expresó Soledad Carrizo antes del tratamiento en Diputados de la reforma Previsional propuesta por el gobierno nacional.

“Esto no es simplemente un recorte”, aseguró la legisladora cordobesa, “es un trabajo continuo de análisis, buscando que y como destrabar el desfinanciamiento que sufre el ANSES. Se ha propuesto resolver también el tema de las jubilaciones de privilegios y el déficit de las cajas provinciales. Además este proyecto debe ser leído en el contexto integral de reformas donde se están atacando muchos frentes”, amplió.

“En términos técnicos, la reforma apunta a 2 objetivos centrales, uno es generar un equilibrio entre la protección del poder adquisitivo y la sustentabilidad del sistema a largo plazo; y el otro es mejorar el porcentaje con relación al trabajar activo que perciben los de menores jubilaciones y esto está directamente relacionado al 82 % que vetó Cristina Kirchner en el pasado”.

La propuesta que se intenta aprobar trabaja sobre 4 ejes, un nuevo índice de movilidad que permita proteger de la inflación basándose en un sistema mixto, pero principalmente en las variaciones del Nivel General del Índice de Precios al Consumidor Nacional elaborado por el INDEC. Esto mejora las previsiones del proyecto original. La idea es asegurar el mantenimiento del poder adquisitivo de los haberes jubilatorios ante la variación de precios, pero sin desfinanciar al ANSES.

El segundo eje es la actualización, la cual se va realizar cada 3 meses, es decir 4 veces al año en vez de 2 como hoy se hace desde el año 2009, garantizando un seguimiento más inmediato y por ende un impacto mayor solo dos veces al año. En tercer lugar, establece una garantía adicional para los haberes de la prestación básica universal, es decir un suplemento hasta alcanzar un haber equivalente al ochenta y dos por ciento (82 %) del valor del Salario Mínimo Vital y móvil y finalmente establece un incremento (optativo) de la edad jubilatoria. El proyecto establece que a partir de los 70 el empleador podrá iniciar los trámites (el sistema actual establece que puede intimarlo cuando cumplen 65 Y 60). Esto en realidad no implica que deba trabajar hasta los 70 sino que el empleado puede solicitar el retiro antes. La idea es ampliar la posibilidad de continuar en relación laboral, es decir, optativo.

“Lo primero que se debe aclarar es porque existe la formula actual que no considera como variable de actualización a la inflación en si misma. Eso porque respondía a un contexto donde no había certeza sobre la realidad de la inflación, sobre los números que condicionaban a nuestro país, entonces lo hacían de forma solapada. Lo único que garantiza el valor en términos reales es el ajuste por inflación, pero como el gobierno anterior mentía sobre ello fue necesario incorporar un indicador que creciera de manera más parecida a la inflación verdadera que los que daba el propio INDEC. Ahora que el INDEC ha dejado de manipular los índices de precios lo correcto es volver a ajustar por inflación. Además el ajuste ahora será trimestral lo cual también es positivo para el jubilado”, explicó la diputada nacional.

“Sumado a ello, lo que se procura es lograr un equilibrio y no un desfinanciamiento. El estado es un sistema muy complejo, donde cada medida debe ser tomada a través de un análisis integral y teniendo en cuenta los demás componentes. Hoy se busca priorizar la sustentabilidad a largo plazo pero sin desproteger a los jubilados. La forma de actualización actual es muy nociva. El sistema no está preparado para niveles de inflación semestrales altos y termina por provocar un circulo vicioso, ya que se produce un incremento notorio de la jubilación y luego un descenso de su poder adquisitivo en los próximos meses que necesita ser recuperado nuevamente en el próximo aumento y esto produce una escalada continua”, continuó.

“Hoy se busca modificar esto, por eso inicialmente parece un ajuste mayor, pero luego se va ir adaptando y logrando un equilibrio; además lo que se propone es mantener el valor en términos reales más un pequeño incremento. El proyecto original fue modificado en el senado buscando precisamente esto, no sólo proteger de la inflación que señala el INDEC sino un incremento adicional”, concluyó Soledad Carrizo.