La diputada nacional Olga Rista (UCR-Córdoba) presentó un proyecto para la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres en la vida política.

La iniciativa modifica la Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres y la Ley Orgánica de los Partidos Políticos. Mediante las modificaciones propuestas, se insta a sancionar la violencia política contra las mujeres, establecer protocolos, políticas de prevención y estadísticas para analizar esta problemática.

El proyecto define la violencia contra las mujeres en la vida política como “cualquier acción, conducta u omisión, realizada en forma directa o a través de terceros que, basada en su género, cause daño o sufrimiento a una o varias mujeres, y que tenga por objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de sus derechos políticos”.

En un reciente estudio del IPU (Unión Inter-Parlamentaria) basado en entrevistas en profundidad con 55 mujeres de 39 países de 5 regiones distintas del mundo, se obtuvieron resultados que evidenciaban altos niveles de violencia psicológica, sexual y física hacia las mujeres en la vida política. El estudio reportó que el 81.8% de las participantes había experimentado algún tipo de violencia psicológica. Entre ellas, alrededor del 44% manifestó haber recibido amenazas de muerte, violación, golpizas o secuestro durante sus mandatos parlamentarios, incluyendo amenazas de secuestro o muerte a sus hijos e hijas.

La diputada Rista afirmó que “el ejercicio pleno de los derechos políticos por parte de todos los ciudadanos y ciudadanas es una condición necesaria de la democracia; la desigualdad de género que persiste en nuestra sociedad hace necesario que se proteja especialmente en el marco de una ley pertinente”.

“Para lograr poner un fin a la violencia contra la mujer, la igualdad de género debe ser una prioridad en el desarrollo de políticas públicas que se incorpore de manera trasversal en todos los ámbitos. La presencia de mujeres en lugares de poder relacionados con la vida pública de un país es un tema central en este sentido, pero la resistencia de una estructura social misógina resulta en acciones u omisiones que buscan expulsar a la mujer de la esfera política a través de la intimidación o agresión basadas en el género”, concluyó.