En diálogo con diario Hoy, el titular del interbloque de diputados nacionales de Cambiemos, el cordobés Mario Negri, analizó la realidad política que se vive. Además, criticó con dureza el estado de violencia y alabó la gestión que viene llevando adelante el presidente Mauricio Macri: “El país ahora genera confianza y comenzó a ser previsible”.

—En las últimas dos semanas de 2017 hubo una espiral de violencia política que no se vivía en el país desde 2001, ¿qué análisis hace de esta situación?
—Todos esos hechos fueron preparados por un grupo minúsculo, que está buscando que el gobierno de Cambiemos dé un mal paso para abalanzársele encima. Desde adentro de la Cámara hacían fuerza para que las vallas colocadas alrededor del Congreso se cayeran y en eso participaron partidos políticos que hoy tienen representación parlamentaria, lo cual es una locura.

—¿Quiénes son los que generan estos hechos de violencia?
—Lo que pretendían algunos sectores de la política local, entre los que hay algunos grupos que reportan al kirchnerismo, era sitiar al Congreso, debilitarlo. Buscan abrir un tobogán en la política argentina, como sucedió antes. Lo único que lograron inculcar en la gente es hacer que crezca aún más la idea de que tienen un discurso que está fuera de la realidad de la Argentina, la región y el mundo. Apelan a la violencia como un arma para lo que no pueden conseguir a través de la palabra. Igualmente, las manifestaciones de las últimas semanas obligan al Gobierno nacional a implementar los cambios dispuestos con mayor equidad aún, dándoles más a los que menos tienen.

—¿Qué análisis hace de los poco más de dos años de gestión del Presidente Mauricio Macri?
—Han sido dos años muy buenos, en la Argentina estamos subiendo el Himalaya en bicicleta y lo único que uno puede hacer es no dejar nunca de pedalear, porque si no se cae. Por supuesto que hay dificultades, es una montaña rusa con aciertos y con errores también, pero creo que no hay que tener ansiedad. No hay que perder el orden de las prioridades y lo que más rescato es que hay un rumbo serio, uno puede discutirlo, pero no olvidar que nosotros asumimos en una Argentina donde no había rumbo.

—¿En qué estado se encuentra ahora la Argentina?

El país ahora genera confianza y comenzó a ser previsible. En una Argentina de sábana corta, sin credibilidad, en la que estaban destruidas sus instituciones y además se vivía una fiesta en los mejores años de crecimiento económico, cuesta arrancar. Por ejemplo, en el tema de la inflación vamos hacia la baja, cuesta hacer esto, pero vamos hacia la baja (sic). Yo pienso que si uno quiere se puede bajar (la inflación) al 2% en un día, pero córtele las piernas a la gente y las cosas se tornarán socialmente inviables. Entonces uno elige un camino gradual, que obviamente genera mucha ansiedad, sobre todo porque hay mucha pobreza e injusticia que se heredó del gobierno anterior.

—¿Por qué cree que la reforma previsional ha sido un proyecto tan criticado por un sector de la clase dirigente y de la sociedad?
—Creo que un mea culpa que se puede hacer desde Cambiemos es que no hemos sabido comunicar con claridad los efectos centrales que tendrá la reforma en la gente y en los jubilados.
El Gobierno ha hecho estudios y ha trabajado sobre una fórmula que se aplica en muchos países y cree que es mucho más previsible. Acá lo que se garantiza es que nunca (las jubilaciones) van a estar por debajo de la inflación y eso hará que más pronto que tarde se pueda llegar al ansiado objetivo de que los jubilados cobren el 82% móvil que merecen.

—¿Qué pasaba si se continuaba con la vieja fórmula ideada por Cristina Kirchner?
—Si seguíamos con el rumbo que había comenzado el kirchnerismo, íbamos derecho a chocarnos con un iceberg de dimensiones inimaginables, ya que estaba calculado que en unos años el sistema previsional se iba a llevar más del 70% de los recursos que hay en el país, por eso se hizo esta nueva reforma, que a la larga va a terminar beneficiando a los jubilados y a los que menos tienen.

Su función en el Consejo de la Magistratura
El triunfo de Gustavo Valdés y su asunción el pasado 10 de diciembre como nuevo gobernador de la provincia de Corrientes llevó a que Mario Negri ocupara su lugar en el Consejo de la Magistratura. Vale recordar que desde diciembre de 2015, el órgano encargado de la designación y remoción de jueces cuenta con mayoría por parte del interbloque de Cambiemos, con lo cual ha habido un adelanto de procesos contra diversa cantidad de magistrados.

La nueva misión que lleva adelante es para el cordobés “una responsabilidad muy importante, y en ella se tiene que trabajar muy fuertemente con mucha seriedad y objetividad fundamentalmente. Esto no es para desquitarse ni para sacarse las ganas, sino que es para prestigiar a un cuerpo como lo es el Consejo de la Magistratura”.
El papel del radicalismo dentro de Cambiemos

La alianza electoral conformada entre el PRO, la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica hizo que Cambiemos pudiera derrotar al peronismo y quebrar una hegemonía del PJ que parecía casi imposible de romper.
Desde el mismo momento de su creación, muchos dijeron que la UCR cumplía un papel secundario dentro del armado, lo cual ha hecho poner nervioso a más de uno dentro del centenario partido. En su charla con este medio, Mario Negri aseguró que “hay que dar un salto de calidad en Cambiemos, ya que esta coalición política es un prototipo. Esta no es una coalición típica como se acostumbra a ver en otros países, y la verdad que ha andado mucho mejor de lo que todos pensábamos hasta ahora”.
Para el dirigente cordobés, “es una coalición muy fuerte parlamentariamente, y también hay radicales que integran el Gobierno. A mí no me interesan tanto los cargos, lo que sí me interesa es avanzar mucho más allá y no ser solamente un frente electoral, sino discutir los perfiles del país que queremos y hacia dónde vamos”.

“No hay ninguna fuerza política que sea tal, si no tiene un proyecto de país y no tiene un nombre que ofrecer para conducirlo. Después el tiempo dice cómo se dan, y el radicalismo es una fuerza política en movimiento. Nosotros no somos observadores, pero todo eso vendrá en un segundo tiempo, ahora lo que se debe hacer es refundar a una Argentina que estaba prácticamente fundida y afuera del mundo”, resaltó Negri.