El diputado nacional Daniel Kroneberger (UCR-La Pampa) autor de uno de los proyectos de ley sobre Extinción de dominio, explicó “apoyamos la iniciativa porque consideramos que es de vital importancia como herramienta para desarticular redes de narcotráfico, corrupción y lavado de dinero, ilícitos que en los últimos años han crecido de manera exponencial en nuestro país”.

“Transfiriendo la propiedad de los bienes provenientes de ilícitos y logrando que pasen a formar parte del patrimonio estatal, lograremos que el Estado ponga al servicio de la sociedad toda el producido de los mismos”, explicó Kroneberger.

“No alcanza con juzgar a los corruptos, necesitamos que le devuelvan a la sociedad lo que robaron, que el dinero que malversaron en lujosas propiedades se transforme en hospitales y en escuelas”, agregó. “Esto es así, porque con este proyecto se apunta al corazón del sistema de ilegalidad que les da sostén para seguir operando. Todas estas actividades ilícitas se retroalimentan con los enormes recursos que obtienen para poder armar la cadena de complicidades, estructuras legales de protección y reclutamiento de personal que necesitan para lograr su objetivo”.

“Hasta el presente, la simple detención o procesamiento de los sospechosos servía únicamente para sacar de circulación sólo a esos personajes que rápidamente eran reemplazados por otros integrantes de la cadena jerárquica. Pero al privarlos de los recursos económicos que les dan sostén, evitamos que puedan seguir usufructuando de los beneficios que obtuvieron y que vuelven a volcar al mercado de ilicitudes”, remarcó el legislador pampeano.

“Considero que este proyecto es el comienzo de una nueva etapa que nos lleva a ser una sociedad más desarrollada en concordancia con normas internacionales como la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción que en su artículo 31 recomienda que las naciones dicten leyes como las que aquí estamos tratando”.

“Presenté un proyecto de ley en ese sentido, el 1689, y los aspectos más importantes de dicho proyecto están contenidos en este dictamen, me refiero a lo siguiente: la imprescriptibilidad de la acción de extinción de dominio porque por ejemplo, es sabido que la tramitación de las causas de corrupción es larga y no debiera por esta circunstancia verse favorecido el delincuente, otrora funcionario, que ingresó a su patrimonio activos que nunca debieron salir de la órbita del Estado Nacional”, destacó Kroneberger.

“También se encuentra en este dictamen otro aspecto que considerábamos importante, está previsto que en el caso de fallecimiento del que cometiere el delito sus herederos también verán extinguido el dominio de los bienes heredados producto de un acto delictivo y que cuando un funcionario corrupto traslade el dominio a otra persona a fin de eludir el accionar de la justicia, el dominio se extinguirá frente al caso de que el titular del bien fuere un tercero que lo hubiera recibido a título gratuito”.

“En síntesis, es claramente positivo que los bienes producto de un acto ilícito pasen al Estado Nacional para que el mismo destine los recursos donde originariamente debieron estar, en beneficio de la comunidad y no de un funcionario que utilizando el Estado se enriqueció indebidamente”. “Es importante que los funcionarios que cometen delitos y los narcotraficantes que envenenan a nuestra sociedad no solo sean condenados sino también que el Estado que cuenta con recursos limitados para atender a las necesidades de la población recupere todos aquellos recursos que le fueron birlados por el mal accionar de estos agentes de la administración pública o el patrimonio generado a costa de la salud de la población”, afirmó el diputado nacional.

“Tenemos que proteger nuestro patrimonio y evitar que los funcionarios vulneren al Estado y sus instituciones degradando a la democracia y evitando que se pueda dar respuesta a las necesidades de la población”. “Es de vital importancia apoyar esta iniciativa porque estamos cambiando estructuralmente la cultura de un país cultivando el desarrollo y colaborando a que se haga justicia porque de otro modo, si permitimos que funcionarios inescrupulosos o narcotraficantes conserven alegremente sus bienes estaremos en un punto alentando tales prácticas y dando una triste imagen a nuestra sociedad y al mundo entero al no defender y privar al Estado de recursos que le son propios para atender a las políticas públicas que tanto lo necesitan”, concluyó Kroneberger.