Cuidar la salud también es curarnos de la enfermedad que pudrió todo: la corrupción. La vacuna es la transparencia

Aumentamos un 90% el stock de medicamentos a un valor 46% inferior. Por esto, los diputados de la oposición deberían llamar a los ministros de la gestión anterior.

En diciembre de 2015 asumimos el compromiso de cambiar, desterrando las prácticas de la vieja política para dar lugar a una nueva forma de gestionar lo público. Estamos convencidos de que la transparencia y la racionalidad en la administración de los recursos es la base sobre la cual deben sustentarse las soluciones que reclaman los argentinos.

Hoy presentamos algunos datos oficiales que muestran lo que estamos haciendo en materia de salud. Cifras que hablan de personas a las que estamos cuidando.

Demostramos que es posible mantener e incluso ampliar las coberturas a menores costos. Quienes nos precedieron deberían explicar si con sus acusaciones están confesando que eran ineficientes o, peor aún, que robaban.

También pusimos de manifiesto nuestra vocación por terminar con la concentración en materia de proveedores, porque cuando son pocos los que venden, los precios son más caros, y la tentación por los negociados está a la vuelta de la esquina. Algo que también deberían aclaramos quienes estuvieron antes que nosotros.

Tenemos un compromiso y lo estamos cumpliendo. Vamos a seguir cuidando la salud de los argentinos y de sus instituciones que durante años fueron rehenes de muchos corruptos.

Cobertura para quienes la necesitan

-Cubrimos con un vademécum de 69 medicamentos esenciales a 15 millones de personas, a través de 7394 efectores de salud.

-Adquirimos 12 millones de dosis de vacuna antigripal para niños y adultos, 12 millones de dosis de vacuna contra el neumococo, 1,9 millones de dosis de vacuna contra la polio, 1,5 millones de dosis de vacuna contra el virus del papiloma humano.

-Adquirimos 9 millones de envases de leche para mujeres embarazadas y para niños de bajo peso menores de 2 años,

-Adquirimos tratamientos para enfermedades respiratorias estacionales y medicamentos de uso en partos, neonatales, etc. por un valor de $134 millones.

-Adquirimos medicamentos oncológicos por aproximadamente 5170 millones, tanto destinados a tratamientos programados como para cubrir el stock crítico.

-7 de cada 10 personas con VIH se atienden en el sistema público y para ellas se adquirieron los medicamentos necesarios, con una inversión superior a los $933 millones.

-Entregamos anticonceptivos hormonales por $ 12 millones y una partida por $69 millones será entregada en abril. Hay 42 mil anticonceptivos subdérmicos en proceso de distribución, y entre abril y mayo distribuiremos 5 mil dispositivos intrauterinos.

Más insumos a menor costo

-En las licitaciones a través del PNUD aumentamos un 90% los productos adquiridos y redujimos un 46 por ciento su precio unitario. De esta manera, mientras en 2014 se invirtieron 44 millones de dólares para adquirir 334 millones de unidades de diversos medicamentos; en 2016, con 45 millones se compraron 635 millones de unidades.

-En 2015 se invirtieron 42 millones de pesos para comprar 29 millones de preservativos. En 2016 se gastó la misma cifra y se adquirió exactamente la misma cantidad de preservativos, a pesar de la inflación de estos dos años.

Más proveedores disminuyendo la concentración del mercado para mejorar la competencia y disminuir costo

-En la citada licitación PNUD 2014, los primeros 5 laboratorios representaban el 71% del monto total. En 2016, esos 5 laboratorios bajaron al 60%

-Incorporamos a los laboratorios públicos como proveedores de medicamentos. Por ejemplo, el PROZOME, de la provincia de Río Negro, será el proveedor de medicamentos contra la tuberculosis, a través de un programa de $108 millones que garantiza cobertura gratuita a todos los pacientes.

Con todos estos datos creemos que cuando la oposición se preocupa por el sistema de salud debería mirarse a si misma. Tal vez deberían convocar a los anteriores ministros del área y muy especialmente al último, para que intente explicar sus tan ineficientes sistemas de compra.

No sólo se compraba caro, sino que se aplicó la peor delas prácticas que puede tener un gobierno que se va: liquidar ex profeso el stock de insumos. Algo imperdonable para quien tiene 12 años de gestión sobre sus espaldas y que debería saber que, por su envergadura, este tipo de licitaciones lleva por lo menos un año.

Tal vez con ello quisieron generar malestar u obstaculizar la gestión de nuestro gobierno. Lo cierto es que no les importó poner en riesgo la salud de 15 millones de argentinos que dependen de todos estos medicamentos. 100 por ciento perversidad.

El último ministro de Salud de la anterior gestión había advertido por Twitter: ”Si gana Macri no va a haber más tratamientos oncológicos”. Lo que no dijo es que él se encargaría de que esto sucediera.

A pesar de esto logramos salir del campo minado que, como en tantas otras áreas, nos dejó el kirchnerismo.

Privar de atención médica a una población es algo que no puede hacerse ni en una guerra. Por eso, esperamos que la práctica inhumana de los que nos precedieron sea castigada no sólo a través de la Justicia sino con el rechazo moral de toda una sociedad. Que sepan que la vacuna de la transparencia es efectiva, muy efectiva. No hay humo que pueda taparla.

 

Comunicado diputados salud.pdf